La investigación se inició tras examen de un ordenador de otra persona condenada por pederastia. Corliss aparecía en varias imágenes tomadas en el sureste asiático. En algunas de ellas, se le veía en actitud sexual con niños de entre 6 y 10 años. La búsqueda comenzó por los países nórdicos de Europa, pero dos años después aún no se habían producido resultados. Así, decidieron utilizar la misma técnica que habían aplicado en octubre de 2007 para detener a Christopher Paul Neil, un profesor canadiense de 32 años acusado también de pedofilia. En esta ocasión, el sospechoso fue arrestado 10 días después, en Tailandia.
La ayuda de la ciudadanía y, en especial, de los internautas ha sido clave para solucionar este caso. La capacidad de alcance que tiene Internet es indiscutible, así que los medios digitales cada vez tienen más posibilidades.